Una crema, un pijama, una planta y un amor

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3 consumos que no paran de crecer

Desde que comenzó la cuarentena estoy observando con detenimiento el comportamiento de consumo de las personas. En Whatsapp, con amigxs, videollamadas, por historias de Instagram, inclusive en Twitter, la gente no para de comentar y mostrar lo que compra y por qué medios lo hace. Lo primero que pude darme cuenta es que hay cosas que tal vez antes del Covid no creíamos necesitar y hoy se convirtieron en consumos de primera necesidad. 

La adrenalina que sentíamos en recitales, haciendo deporte, en viajes o en contacto con otras personas muchas veces es reemplazada por el estímulo de compra. Entrar en los e-commerce, poner los datos de la tarjeta, esperar a que toquen el timbre y sean los paquetes que vienen a cubrir esa nueva necesidad es, sin duda, una de las actividades de estos tiempos. 

Ante el aumento en la demanda de productos, las marcas que tenían desactualizadas sus tiendas online renovaron rápidamente el funcionamiento y hasta sumaron diferentes tipos de envío y, en algunos casos, incluso atención personalizada. 

Mucha gente descubrió que la compra en línea es una forma inmediata de cubrir una necesidad de consumo, sin perder el tiempo que implica trasladarse físicamente a un local, sumándose así al comportamiento acelerado del multitasking. 

El aislamiento obligatorio como consecuencia de la pandemia trajo un rebote inesperado, nos ayudó a librarnos de la mirada ajena y así poder hacer elecciones más sinceras, juzgar menos nuestro cuerpo y elegir comodidad y bienestar ante todo. 

Por todas estas cosas, me gustaría que nos detengamos en el análisis de estos tres grupos de microtendencias y qué es lo que nos lleva a consumirlos. 

La piel que habito

Ph. @tina_alabama

Las constantes reuniones por videollamada lograron que nos enfoquemos en el pelo y la cara porque, como dirían los fotógrafos, el primerísimo primer plano es lo único que importa. El auge de los masajes faciales de @eliheros, la gurú natural a la que acuden todxs lxs famosxs, y los consejos de productos bbb de @soydadatina ganaron relevancia en este contexto y nos llevaron a conocer productos como cremas, serums, aceites y mascarillas para todo tipo de bolsillo y necesidades. También aprendimos qué es la luz azul y reforzamos nuestros protectores solares a unos que nos protejan de las pantallas. Tomarnos el tiempo para descubrir qué tipo de piel tenemos y dedicarnos a hacernos masajes faciales ahora son parte de los nuevos rituales de belleza casera y autocuidado. 

#DatoChelsea: Ante la suba de seguidores de @soydadatina (hoy ronda en los 278 mil) varios laboratorios le ofrecieron sacar sus propios productos de skin care. Todavía no sabemos de qué productos se trata pero la influencer ya adelantó que serán cruelty free.

Yendo de la cama al chino

La búsqueda de la comodidad a esta altura del confinamiento no tiene solo que ver con la joggineta que usamos para limpiar. 

En el principio de la cuarentena nos dimos cuenta de que teníamos el placard lleno de ropa para ir a trabajar o para salir pero nada cómodo y digno para estar en casa, nos vestíamos para estar afuera. El denim que era un textil básico del día a día fue reemplazado por tejidos de punto y telas livianas. Surgió, en esta búsqueda de vestirnos para el interior, la resignificación de ciertas morfologías y usos de las prendas. Carzoglio Buenos Aires (@carzogliobuenosaires) proyectó al pijama y camisón como una obra de sastrería sin género bajo el lema EVERYDAY PAJAMAS o EVERYDAY NIGHTSHIRT, mostrando a lxs amigxs de la marca usándola en sus quehaceres domésticos, pero también en el exterior resignificando el PAJAMA en un conjunto sastre pantalón y chaqueta, y el NIGHTSHIRT en una camisola.

#DatoChelsea: Kostüme (@kostumba) trajo una novedad interesante armando el Chino Kit o el Escape Kit, que cuentan con una serie de prendas básicas, cómodas y mascarillas con diseños únicos. 

Una casa con 10 pinos

Los que pasábamos mucho tiempo en nuestro trabajo, reuniones con amigos, gym, cenas, y solo volvíamos a nuestras casas para dormir, comprendimos que nuestro hogar es una parte vital en el encierro, el desacelere nos hizo revisar que tan a gusto estábamos con el espacio que habitamos. ¿Y qué pasó? Empezamos a comprar plantas, revisar la funcionalidad de nuestros muebles, a prestar atención a qué calidad de alimentos consumimos y como consecuencia armarnos huertas en el espacio que teníamos disponible. La falta de estímulo externo también juega un rol elemental en el armado de nuestra casa como refugio, armamos espacios para meditar, compramos velas para ambientar y ayudar a nuestro organismo a que se relaje y desarrolle otros sentidos. La marca @bestia_official, agregó a su tienda online productos con diseño para la casa, podés encontrar desde velas en forma de huevo hasta canastos para la fruta y floreros. Esta amplia selección de productos está curada por la dupla creativa que conforman Meli Karagozian y Cata Villarraza. 

#DatoChelsea: Chequeen los espejos, banquitos y floreros que está haciendo el estilista de moda @joacodiazst bajo el nombre de PYME. La materialidad con la que están realizados es tendencia a nivel mundial. 

Si querés saber mas sobre consumos, podes leer la nota ¿Es posible el slow fashion en Argentina?, que trata sobre la filosofía de consumo responsable.

Foto de portada @federico.cerruti

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Sobre Hotel Chelsea Mag

Queremos cantarle al amor al peligro. Lanzar un proyecto propio en pleno incendio es un acto cercano al suicidio y eso nos motiva. También es un acto de rebeldía y tozudez. Es hacerle caso al instinto porque no nos sirve estar quietas y mirar la vida pasar.

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