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Para no olvidar: Lo nuevo de C.Tangana

C.Tangana es ambicioso. Así lo anuncia en Tiempo, la primera canción de su primer disco Ídolo, en donde canta todo canchero: Si digo que quiero algo es que lo voy a tener. Y lo tiene. Además, tiene la fórmula de la canción perfecta. De la simple, de la que habla como en la calle pero sin ser mundana, de la que habla con la palabra justa. Y lo confirma en El madrileño, su tercer disco, que, como dicen en el viejo continente, es la leche. 

Antón Álvarez Alfaro, como figura en su documento español, le contó a Bebe Contepomi en el podcast del periodista, que se crió a base de Wilco, Bob Dylan, Silvio Rodríguez y con Honestidad Brutal de fondo. Tal vez por eso le importa más la congruencia de un álbum que el éxito efímero de una canción. Quizás ahí se explique la apuesta a un disco que no se va a olvidar en seis meses. 

El madrileño está formado por 14 canciones que son un rompecabezas de géneros. Hay melodías cubanas, flamenco, corrido, tango y electrónica. Esto se escucha en Cuando olvidaré, canción que resume la obra. Acá, junto a Pepe Blanco, recita Nostalgias y la resignifica, la hace a su manera, sin caer en la sentencia del todo pasado fue mejor. 

Su técnica es apropiarse de una parte de una letra popular y adaptarla al 2021, una técnica similar a la del cut up de Williams Burroughs. C. Tangana corta un texto y lo reordena para hacer uno propio. Nunca estoy, es un ejemplo. Usa una parte de Como quieres que te quiera de Rosario Flores, un tema de cuando el cantante tenía 11 años, y la mezcla con Amiga Mia de Alejandro Sanz, un exitazo que escucha desde que tiene 7. Une el pasado con el presente, convoca a un jovencísimo Omar Apollo, exponente del R&B, y a una entidad de la música cubana como lo es Eliades Ochoa. C.Tangana rompe con la linealidad de la lírica y el tiempo. 

El desfile de personalidades de todas las edades sigue: Toquinho, Kiko Veneno, los Gipsy Kings, Jorge Drexler y Andrés Calamaro. Pasa de la reminiscencia a la vanguardia pero siempre está en la calle caminando por La Latina. 

El videoclip de Nominao termina con El Salmón cantando Jugo de tomate frío, el himno de Manal. Acorta la distancia Madrid Buenos Aires como ya lo hicieron Moris y Los Rodriguez. Y si bien hay una cumbia que grabó con Khea y un tango con Rafa Arcaute que no llegaron a salir, se puede sentir que este no es solo un amor de primavera. 

El Madrileño es un proyecto colaborativo que nace de la fiesta. Es un Sodoma y Gomorra que se transmite por streaming, que confirma que mañana no es mejor, que mejor es hoy. 

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