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AGOSHIDA: Who’s That Girl

AgosHida

Arrancó como pasante en JT con Jessica Trosman como mentora hasta quedar al frente de la marca. Sin pensarlo ni planificarlo por primera vez en su vida decidió tener su marca con textiles de alta calidad y perdurables que compró en una sastrería que cerraba. Nació en San Martín, algo que no pegaba para pertenecer a la industria de la moda. No le importo y se inspiró en su barrio para su  primera colección. ¿Quién es Agoshida? Una de las diseñadoras de la nueva generación que está tomando la posta.

Estudiaste diseño en la UBA, te formaste como pasante de JT junto a Jessica Trosman, ¿qué buscabas en moda en esos primeros años? ¿Hacia dónde querías ir?

Cuando entro a JT lo que quería era una experiencia.  Yo entré como pasante para descoser jeans, solo hacía eso, y después eso iba a producción. Cuando entro a JT el primer día me hacen un tour, estaba la mesa de Jessi, la toco y digo “yo voy a estar acá”. Después se da la oportunidad de quedarnos, éramos tres amigas, paso a hacer costos y entiendo más lo que es tener una marca, lo que sale, lo que tarda, los tiempos productivos y los errores. Había dos diseñadoras (diseñadora 1 y diseñadora 2) todo muy old school, la diseñadora 1 se va, entonces la diseñadora 2 pasa a ser la 1. Justo esa semana yo me recibo. Jessica me encierra en el baño y me dice “mirá, ya está, hacemos esto” ese día la diseñadora 2 que pasó a ser la 1 me dice yo me voy también, vuelve Jessi a encerrarme en el baño y me dice “yo te voy a dar todo lo que sé, ahora somos nosotras dos y va a estar bueno , pero va a ser intenso”

O sea que Jessica pasó a ser tu mentora.

Exacto, ese fue mi primer trabajo, en realidad porque yo era pasante y de ahí pasaba a ser oficial. 

Claro, no habías tenido otra experiencia en diseño en ninguna otra marca.

Y yo era alumna cuando ella me dijo eso, yo le digo “genial, yo me recibo el martes, después de ahí puedo full time”.

Me acuerdo el primer día que entré el muestrista, el modelista me dijo, bueno ¿Y ahora qué? No sabía qué decir. Agarré un saco, y dije bueno, descosamos el saco y vamos viendo, fue lo primero que se me ocurrió. 

Mi primera temporada fue hermosa, era un equipo muy rápido, muy bueno, entonces terminaron el saco y les dije, ahora vamos por la camisa, mientras yo trataba de pensar y esperar que Jessi venga para ver qué hacer. Ese día viene Jessi y dice ¿qué hicimos? Ahí le digo, mirá lo que tenía dentro el saco, ¿sabías que tenía esto? Y me dijo mira las capas, así se hacía antes. Entonces ahí empezó el primer día, el primer diseño.

¿Vos fuiste decidida a salir de la facultad y elegir la sastrería?

Fue lo primero que me marcó. En la facultad siempre hice trabajo de sastrería, siempre me encanto, pero con años de terapia me di cuenta de que hay cosas de la sastrería que vienen por mis abuelos, que ya no los tengo más. Es lo que más recuerdo de ellos, como que lo vivo desde ahí. 

¿En qué momento, después de toda esta situación, pasas a ser la diseñadora oficial de JT?

Fueron dos años con Jessi y tres años sola, que no fue sola porque el equipo siempre fue el mismo. Eso fue clave para mí, porque era hablar el mismo idioma. Además, mi diseño parte de ver a Jessi, de imitarla, entonces es lo mismo a cómo respondía ella, estábamos hablando el mismo lenguaje. 

Recuerdo el último desfile de Jessi en JT que nos encontramos en las sillas, la comunicación de que se iba, que era su última colección. Fue muy fuerte pensar cómo iba a seguir la marca

Para mí fue muy fuerte porque yo estaba muy triste, no quería que ella se vaya, porque era una relación medio de madre e hija. Sentía que si ella se iba perdía. Lo que ella me enseñaba era super divertido todo el tiempo. Pero después tuvimos una reunión con los dueños y fue como un, esta es tu oportunidad, la del equipo para demostrar que lo que hagan va a ser de ustedes.

En esos momentos teníamos un grupo de WhatsApp con los dueños, todo nuevo porque nosotros teníamos todo con Jessi, a todo esto ella nos mandaba mensajes preguntándonos qué hacíamos, entonces era como una relación muy rara porque yo no la dejaba nunca digamos. 

Ese día se me ocurre mandar un mensaje al grupo donde estábamos todos para mandar las referencias de cómo iba a ser la colección, la propuesta. Era mi primera propuesta porque antes solo acompañaba. Se me ocurre armar un grupo y como yo estudio francés, no se me ocurría qué poner y termino escribiendo renaissance

Baja la dueña y me dice ¿cómo vas a poner renaissance ?, y les dije que era lo primero que se me ocurrió. Ahí me dice que Jessi cuando empiezan con JT también había pensado una palabra en inglés que tenía que ver con renacer y para mí fue muy fuerte que digas casi lo mismo pero en francés. Además, esta colección se iba a exponer en París porque ellos van dos veces por año para vender en el showroom y los 5 continentes, todo ese mood.

De repente la inspiración fue como renacer, se me ocurrió hacer plisados porque sentía que era como medio angelado y así. Hicimos un desfile muy bueno, super lindo y estaba muy contenta porque sabía que había funcionado, como que sentía que habíamos hecho las cosas bien y eso no pasa mucho.

Como que tenía una coherencia, había una continuidad de lo que dejó Jessica hacia lo que vos fuiste avanzando en la marca.

Sí, era el museo de los inmigrantes, tenía un valor tremendo, super emotivo el lugar. Era la primera vez que yo iba a salir con el equipo, eso era muy loco también, era hacerse cargo.

¿En qué momento dijiste, voy a dejar JT y voy a tener lo mío? 

En principio no quería tener una marca porque tenía a Jessi, lo cual era muy bueno responder a ella porque era como “no se me hubiese ocurrido eso que me estás diciendo, genial”. Un día, una chica sube en Instagram, este señor está cerrando su local de sastrería, vayan a comprarle botones y ahí le digo a mi novio, ¿Cabildo al 900 está cerca ? A lo que me contesta, es acá nomás a tres cuadras. Entonces quedamos en que me acompañaba a ir al día siguiente. Vamos el sábado, llegamos al local y compró unos botones y hablando le digo al dueño, me contaron que va a cerrar, esto fue en junio del año pasado. El dueño me dice ¿vas a tener una marca de ropa, por eso estás planeando y querés comprar botones? Y ahí le contesto que si (mi novio me mira como diciendo por qué le decís que sí, si estás en JT). Entonces nos dice bueno, les voy a mostrar el depósito del lugar de sastrería. Era un sueño. 

Me dice ¿para qué querés hacer la marca de ropa ? Todo el tiempo como poniéndome a prueba porque no quería venderle su negocio de la familia a gente que no lo valoraba. Le digo, porque quiero hacer ropa bien hecha. Todo muy improvisado y yo soy cero improvisada, a mí me gusta leer, escribir y recién poder hablarlo. 

Me lleva a la puerta donde había un cartel del lema del lugar que era ropa bien hecha. Entonces me dice lo que no se venda lo va a mandar mi hermana a Cáritas. Yo no quiero que se vaya a Cáritas , pero no te lo puedo regalar tampoco porque hablaría mal de mi familia regalarte las cosas así que te las quiero vender, todo efectivo porque ya cerramos. Le dije que sí, por lo que estaba endeudada pero feliz. 

Empieza a mostrarme sedas, lanas, telas increíbles y yo decía no puedo creer lo que estoy viendo yo sabía que era un buen material, pero me empieza a contar la historia. Esta gabardina impecable con seda se la hicimos a Los Pumas cuando fueron a competir a los Juegos Olímpicos en los años ´70. Esta es de novia, la trajimos de Francia. De repente me empieza a contar cosas, de maquinarias Francesas, Italianas, que es imposible que se haga de nuevo porque lo que saldría sería un equipo  que sepa manejar esa máquina. 

Voy al lugar de las máquinas yo muriendo y le digo a  mi novio, compremos porque esto no existe más. Me responde, bueno, pero ¿para qué ? Y le digo, no sé , pero tengo que hacer algo. 

A partir de ese día por dos meses íbamos todos los sábados a las 11 de la mañana y volvíamos a las 16hs, agarrábamos rollos y rollos para contar porque no era que decías acá hay 10 metros y lo creías, al señor le encantaba atendernos porque él ya hace casi 10 años que no atendía a alguien. Fue muy emocionante porque veías que el lugar se caía a pedazos, y que cada día que íbamos estaba más arreglado, era super emotivo, sentía que tenía que honrar esa telas porque el señor me daba todo, de hecho yo le digo las telas del señor

Aparte todas las telas que hoy en día esa materia prima no existe.

No existe. Hay una tela que es rayada , pero la das vuelta y es cuadrille, eso hoy es  imposible. El señor no entendía nada, pero se emocionaba al verme a mi emocionada valorando sus cosas.

Sobre todo la industria que estamos llenos de plástico, todo es sintético.  

Año UNO fotografía por Bianca Sifredi

Yo tengo una teoría de que uno va creando su proceso o su metodología de trabajo y va madurándola ¿Cuál es la metodología o tu proceso creativo ?

Justo lo hablé en terapia el otro día, me pasó que en la facultad tuve un proceso que era soñar lo que iba a hacer. Hablaba todo el tiempo de eso, a mis trabajos casi siempre los soñé. 

Mientras trabajaba con Jessi empecé a ver su método. Ella se ponía todo al cuerpo y yo solía hacer eso en la facultad. Ahora lo que hago siempre es la prefiguración, hago una maqueta y la pongo en el cuerpo y la trato de hacer por lo menos 2 horas más o menos. 

Cuando tengo la maqueta, la pongo en todos lados y la pienso. Después veo las fotos y termino diciendo esto va a ser una camisa, o esto va a ser una manga para una campera y así. Eso era diseñar en JT con modelistas, salía todo de las fotos y las prefiguraciones. En todas las colecciones, aunque sea un super saco o una remera de punto, todo salía de las prefiguraciones. 

Cuando empiezo Agoshida arranco a hacer eso y me doy cuenta de que no tengo a Mike que es mi muestrista y lo extraño. Entonces comienzo a buscar otras formas, y cuando empiezo a pensar en Agoshida digo yo soy de San Martín, del conurbano, esto tiene que reflejar San Martín. 

Siempre supe que quería hacer algo de sastrería y algo de San Martín. Entonces empiezo a buscar inspiración, empiezo a buscar cuadernos y cosas de registros viejos. Encuentro un cuaderno de policía, me doy cuenta de que tenían un traje rarísimo, no el típico traje, entonces empiezo a imprimirlos y como a completarlos, como si esa fuera mi maqueta, empiezo a dibujar. 

Yo no dibujaba antes, ahora siento que dibujó un montón. Entonces completo los trajes viejos como fotos. Así lo hice al principio en la colección pasada. En esta, que sería la segunda, es un poco de todo porque lo que estoy tratando de hacer, es que la inspiración, esté basada en el casamiento de mis abuelos.  Pensar en la organza de mi abuela y el saco de lana de mi abuelo, mezclar, trabajar con lana y con organza. La parte de organza y plisado va a ser más como un juego, va a ser prefiguración y casi copiar el origen del traje de la sastrería. 

AgosHida sasteria

Aparte todos los textiles que nombras caen de una manera distinta, ¿no?

Totalmente, como el mix ese, yo me imagino como rígido, pero con el viento vuela, algo pesado y a la vez liviano, algo que pica pero noble. 

¿Qué otras disciplinas artísticas te ayudan a crear o te dan inspiración?

Al tener un novio músico, todo es música. Pero lo que me pareció muy loco es que la colección pasada me inspiró mucho la revista de los policías, que tenía un diseño gráfico hermoso. Cuando terminaba la revista había un texto donde decía gracias por haber leído esta revista, algo  muy cordial porque era de los ´60. Eso para mí fue muy inspirador. El cine me encanta, veo películas viejas, me encanta leer también, pero siento que ese momento el diseño gráfico me hizo hacer un clic en la colección pasada. Dije es todo rígido, hay que hacer recortes en las camisas porque las dos líneas van acá, algo que nunca me había pasado. Y de hecho en JT mi inspiración era pensar una película, un libro , una canción y un perfume, era un ¿cómo huele esta colección?. 

Claro, te basabas más en los sentidos.

Si y ahora estoy con las películas de vampiros, de hecho esta colección de invierno está pensando como que mi abuela y abuelo se casan y son vampiros, ese es el mood.

Increíble, bueno. Vos y Bob Honors son y fueron los diseñadores de las marcas icónicas como JT y Tramando ¿crees que son la generación que está tomando la posta? 

Ojalá sería la respuesta. A Bob lo quiero mucho, desde el 2010 que lo encontré en el cbc y dije quién es este bombonazo y de repente nos hicimos muy amigos.  Cursamos diseño juntos, nuestra primera mentora nos ayudó un montón y nos unía todo el tiempo, como que ella vio algo. A él le gustaba Jessi y a mi Martin , pero la vida nos hizo ir a los dos lados distintos. Me acuerdo hasta el día de hoy, cuando él me dijo que lo llamaron de Tramando, fue como si me hubiesen llamado a mí. 

Ahora nos juntamos de vez en cuando y decimos que es muy loco que los dos hayamos crecido en este ambiente porque es un ambiente como muy hostil, muy careta. Él es de la costa Miramar, yo soy del conurbano y decíamos que Miramar y conurbano no van para pasarelas, y nosotros amamos nuestras raíces, eso es como lo más loco, de hecho en sus diseños se re ve. 

Nosotros estudiamos a Martin y Jessi y fue un regalo que ellos nos hayan enseñado. Y la conexión que tuvieron ellos dos en su momento, que fueron los padres del diseño para mí, rompieron todo. Es muy loco que nosotros seamos lo mismo, nos enseñaron lo mismo.  Creo que cuando él se anime en algún momento a irse  de Tramando  la va a romper, más todavía.

Si, por eso digo que ustedes son los que toman la posta porque les enseñaron los referentes de acá digamos.

Es que es muy difícil hacer un diseño acá y casi en el mundo, con tanta libertad, como la que tuvo él con Martin y yo con Jessi, eran momentos de diversión.  Acá en la moda como que corre el tiempo, corre la plata, y a nosotros dos no nos corrió eso porque nos criaron muy libres.

Claro, aparte toda la presión de la UBA de llegar, de las entregas, ir a divertirse a un trabajo era lo mejor.

Es que lo loco es que nosotros hacíamos como lo que hacíamos en la facultad, pero de verdad porque era como jugar pero haciendo ropa. En la facultad jugás pero para hacer un delantal loco. Acá hicimos un saco y un pantalón de verdad, alguien lo cosía, toda la cadena de producto se veía, y al ser una empresa chica, más de nicho veíamos todo el proceso. No era una multimarca en la que solo trabajas el diseño. 

No era una situación de trabajar en serie.

Si y comprender todo el diseño. Desde tener la idea, comprar la tela a ver cuánto stock hay de la tela, y ver para qué alcanza, hasta ver que no se hace porque es muy caro. Eso nos ha pasado a los dos de hacer cosas muy lindas nadie vio porque el costo era muy alto, porque no había maquinaria o solo había ese metro y nada más, porque no se podía producir, se rompe, no entra la tela o que no se pueda lavar. 

Tuvimos una educación con Jessi y Martin más artística que de diseño de indumentaria, entonces éramos nosotros dos los que teníamos que decirles, esto es una remera no te olvides que es una remera, es como ¿no tendría que ser al revés ? La juventud deberíamos decir hagamos algo loco. Imaginate lo que es, qué Jessi y Martin te digan, hagamos algo con flores y proponerle algo y subir el nivel con otra persona constantemente y cebarse. Cuando tenía un problema con Jessi o tenía que contarle algo re lindo le decía siempre a Bob o al revés. Y no es mi mejor amigo digamos, pero es alguien que me iba a entender perfectamente.

Para lo próximo de Agoshida ¿Qué es lo que estás pensando a nivel marca ? ¿Trabajarlo por colecciones o por temporadas ? ¿Cómo te imaginas hacia dónde se dirige? 

Lo que creo ahora que lo estoy haciendo sola, ya que mi ex socia Julieta tiene que recibirse, por lo menos en esta que es la colección dos, tengo una inspiración fuerte que es un casamiento con frío en estos abuelos vampiros. 

Me lleva más por esa inspiración, eso , por un lado, y , por otro lado, que ojalá pase siempre en Agoshida es que las telas manden. Por ejemplo tengo tela cashmere que es muy difícil conseguir acá y comprarlo sería imposible de vender, entonces ya está, lo tengo, está en la casa de mi mamá así que no lo voy a usar. Obviamente, hay temporadas que hace frío, entonces lo puedo usar, pero no sería invierno ni verano eso estoy segura.

agoshida

Sobre todo por lo que venís diciendo son textiles perdurables, entonces la colección es un poco más atemporal.

Exacto, sobre todo porque ahora si hace frío te pones dos cosas,  no necesitas una sola prenda de super lana o quizás una buena, pero creo que te podés poner dos buzos cómo vestir en capas. Tengo lana lo que me habilita a poder trabajar con eso porque tengo el textil, quizás el año que viene sea invierno no haya nada de lana y sea gabardina para todo el año. Eso lo que sí lo de colecciones yo no lo creo, y tampoco lo consumo, entonces si yo no lo consumo sería como muy hipócrita que pase, pero el invierno es lindo para hacer cosas. Como que la idea de capas para diseñar es mi temporada favorita, me encanta esto de que se le vea tres camisas entonces es como que se lo amerita.

Si, la superposición de prendas, todo lo que tiene que ver con el estilismo pensar al estilismo paralelamente a lo que estás diseñando.

Si, lo que me pasaba en JT es que presentaba en un fitting y tenía que vender la prenda, como para que me la acepten, digamos porque por algo lo hice. Entonces, eso también me enseñó Jessi de tener que vender la prenda, porque si no trabajamos en vano.  Entonces «la camisa te la podés poner de esta forma o de esta o darla vuelta» le tenías que sacar jugo a la prenda y eso no solo para venderla.

Aunque ahora me la tenga que vender a mi misma y es más difícil, está bueno igual porque a veces chamuyabamos, estabas forzando en que quede así. Ahora no me quiero mentir a mi misma, quiero que esté okey.

Es más difícil por la cuestión que todo el tiempo hay autoexigencia porque antes bueno meto un chamullo para que pase y capaz funcionaba.

Claro, y ahora al tener algo más chico y controlado, tengo que tratar de no equivocarme. 

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